Signarse persignarse y santiguarse: Conceptos para el laico católico

Signarse persignarse y santiguarse son tres conceptos que todo laico debe saber diferenciar sin dudas. Debemos vivir cada momento con fe durante la liturgia católica o eventos religiosos y para ellos debemos dominar el significado de estos tres momentos.

Efectivamente, en este artículo te daremos los tres conceptos claves para entender estos momentos. Asimismo, conocerás la importancia de realizar correctamente la señal de la cruz en tu vida.

LA CRUZ, INSIGNIA DE NUESTRA FE

Para todo bautizado, la cruz no es un simple adorno ni un amuleto de buena suerte. Es la insignia del cristiano”, afirma la Escritura con mucha claridad y respeto.

Ciertamente, Dios tuvo a bien hacer residir en él toda la plenitud. Y reconciliar por él y para él todas las cosas. mediante la sangre de su cruz.

Llevar la cruz sobre nuestro pecho debe ser el acto más natural y reverente. Hacer la señal de la cruz es un acto de fe con devoción.

Lamentablemente, muchas personas parecen realizar una mueca apresurada en lugar del signo sagrado. Eventualmente, la manera en que trazamos este signo revela la profundidad de nuestra fe.

Signarse persignarse y santiguarse

SIGNARSE, PERSIGNARSE Y SANTIGUARSE: ¿QUÉ ES SANTIGUARSE?

Santiguarse es la forma más común de invocar la protección de la Santísima Trinidad. Consiste en una oración mientras trazamos una gran cruz sobre nuestro cuerpo.

Primero marcamos la frente, luego el pecho, el hombro izquierdo y finalmente el derecho. Entonces proclamamos: “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

Este gesto se usa al iniciar y finalizar la Santa Misa o al comenzar el día. Además, este gesto también es muy común cuando una persona toca el agua bendita con mucha devoción y hace este gesto de santiguarse.

A pesar de esto, también se ha hecho común besar el pulgar al santiguarse, pero esto es solo una práctica de piedad popular. Lógicamente, esto no forma parte estrictamente del acto litúrgico oficial de santiguarse.

Signarse persignarse y santiguarse

SIGNIFICADO DE SIGNARSE Y SU VALOR

Signarse consiste en trazar tres cruces pequeñas con el dedo pulgar con cuidado. Realizamos una en la frente, otra en la boca y la última en el pecho.

Este rito es fundamental antes de la proclamación del Santo Evangelio en Misa. Principalmente, el pueblo responde “Gloria a Ti, Señor” mientras se signa con respeto.

El significado de signarse es profundo para la mente, labios y también corazón. En la frente pedimos a Dios purificar nuestros pensamientos y deseos indebidos.

Además, en la boca rogamos bendecir nuestros labios para anunciar el Evangelio. Seguidamente, en el pecho suplicamos que la Palabra sea custodiada con amor y fe.

SIGNARSE, PERSIGNARSE Y SANTIGUARSE: ¿QUÉ ES PERSIGNARSE?

La acción de persignarse ocurre cuando combinamos los dos actos anteriores con pausa. Primero nos signamos y acto seguido nos santiguamos para completar el rito.

Generalmente, este es el modo habitual de iniciar devociones comunitarias como el Rosario. Por tanto, entregamos nuestro intelecto, palabra y voluntad al servicio de Dios.

Es fundamental aprender cómo hacerse la señal de la cruz correctamente siempre. Los laicos debemos buscar una formación constante en estos temas de fe.

Puesto que no podemos amar lo que no conocemos en la vida espiritual. Finalmente, la formación permite que nuestra participación en los sacramentos sea consciente.

Signarse persignarse y santiguarse

LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN LITÚRGICA

Cuando un laico comprende el por qué, SIGNARSE, PERSIGNARSE Y SANTIGUARSE, su escucha se vuelve atenta y vive cada uno de los momentos con mucha devoción y entrega.

Esto permite que la Palabra de Dios se haga vida en cada persona. Específicamente, una Iglesia formada ora con el corazón y comunica la Verdad.

Concluyendo, vive estos signos con propiedad para dar frutos de santidad al mundo.

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